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Aplastamiento de las gotas

 

window-and-raindrops-steve-somervilleWindow and Raindrops. Steve Somerville

Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro, qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana; se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes, mientras le crece la barriga; ya es una gotaza que cuelga majestuosa, y de pronto zup, ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol.

Pero las hay que se suicidan y se entregan enseguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran; me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas, adiós.

Julio Cortázar

 

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Filamentos

 

“La vida es una cuestión de nervios, de fibras y de células lentamente elaboradas en las que el pensamiento se esconde y la pasión tiene sus sueños. Quizás te imaginas que estás a salvo y que eres fuerte. Pero un cambio casual de color en una habitación o en el color del cielo matutino, un determinado perfume que te gustó en una ocasión y que te trae recuerdos sutiles, un verso de un poema olvidado con el que tropiezas de nuevo, una cadencia de una composición musical que has dejado de tocar, pueden cambiarte. Te aseguro, Dorian, que la vida depende de cosas como ésas.”

El retrato de Dorian Gray. Oscar Wilde