Claro que no somos una pompa fúnebre

Oda a una estrella. EODel libro Oda a una estrella. Elena Odriozola

Claro que no somos una pompa fúnebre,
a pesar de todas las lágrimas tragadas
estamos con la alegría de construir lo nuevo
y gozamos del día, de la noche
y hasta del cansancio
y recogemos risa en el viento alto.

Usamos el derecho a la alegría,
a encontrar el amor
en la tierra lejana
y sentirnos dichosos
por haber hallado compañero
y compartir el pan, el dolor y la cama.

Aunque nacimos para ser felices
nos vemos rodeado de tristeza y vainas,
de muertes y escondites forzados.

Huyendo como prófugos
vemos como nos nacen arrugas en la frente
y nos volvemos serios,
pero siempre por siempre
nos persigue la risa
amarrada también a los talones
y sabemos tirarnos una buena carcajada
y ser felices en la noche más honda y más cerrada

porque estamos construidos de una gran esperanza,
de un gran optimismo que nos lleva alcanzados
y andamos la victoria colgándonos del cuello,
sonando su cencerro cada vez más sonoro
y sabemos que nada puede pasar que nos detenga
porque somos semillas
y habitación de una sonrisa íntima
que explotará
ya pronto
en las caras
de todos.

Gioconda Belli

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About Pau

el peatón de mí es una hormiguita

8 responses to “Claro que no somos una pompa fúnebre”

  1. b. says :

    Hermoso …. p.

  2. raúl says :

    me encanta la energía de esta mujer, su positivismo. grande gioconda!

  3. jotaemebede says :

    y es que a veces no está de más recordar que ver sólo lo malo no es obligatorio…

    bicos.

    Jota.

    • Pau says :


      Parece que tengamos una especie de responsabilidad “maligna” a nuestras espaldas.
      Más sonrisa y menos lamento, sí.

      Bicos, J.

  4. Xota Xota says :

    A pesar de tantos años perdidos, siempre anduve buscándote. A pesar de tardar tanto en encontrarte, mi alegría permaneció intacta, porque siempre supe que nos debíamos encontrar, que nos encontraríamos. Y todo mereció la pena, todo tenía sentido para, al final (al principio) conocerte, vivirte, amarte.

    Jamás nos conformamos con vidas grises, rojas, porque sabíamos que nos esperaba el más grande y rutilante de los palacios, el que construiríamos juntos. A pesar de los pesares, decidimos vivir nuestras vidas, mantenernos siempre “en construcción”, juntos, como dos rebeldes ejerciendo el más importante de los derechos, el derecho a la felicidad.

    El tiempo implacable nos va marcando, dibujando experiencias en nuestras miradas, buenas y malas, mágicas y terribles, pero a pesar de todo, creemos en lo que vemos, creemos en nosotros y eso cambia nuestras vidas, convirtiendo ese tiempo en la película de nuestra vida. En la más rebelde, humilde y salvaje alegría, la que nace de lo más profundo de nuestros globos.

    Somos felicidad y puedo gritar a todos los vientos y a todas las mareas que soy el hombre más afortunado de todos, por haberte encontrado, porque el destino puso en mi camino, la vida que siempre soñé vivir, la que transcurre por siempre, a tu lado.

    Puede que se incendie el tiempo, que se esparza en pedazos el espacio, que el mar nunca encuentre tierra y que el horizonte no encuentre cielo, pero tú y yo, tendremos siempre un hogar.

    Abrazado siempre, a la poesía de tu alma.

    Soy tú.

    E.-

    • Pau says :


      Ni el sueño, ni el cansancio, ni el taladro retumbando en la azotea pueden frenar las palabras más bonitas, más sentidas, más coloridas. Porque hoy es una de esas noches en las que apagar el foco parece cosa buena, y probablemente lo sea cuando casi todo tiende a afear.
      Pero decido quedarme dentro de la luz un ratito antes de sucumbir a los brazos de Morfeo, y sonreírle a la noche con el más sincero de los gestos.
      (eres luz que va llenando cada espacio hueco que va quedando)

      Hoy soy por fin una presencia unida a ti. Y no es que sea dependencia orgánica, no, es concordancia, armonía de almas.

      Tengo muy presentes cada uno de los días vividos en tus huellas, incluso antes de tropezarme con tus pies.
      Aquel día tu ventana oxigenó mis pulmones renegridos, fue cuando por vez primera me sentí limpia, robusta, natural. Comprendí que había vuelto al laberinto de mi ombligo, a mi esencia, a mi yo.

      Pase lo que pase tú tendrás (siEmprE) estrellas que saben reír.

      Abrazada toda la vida a tus barbas.
      TA, en v.
      E. XS*
      (yo, la más afortunada)

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