Archive | abril 2014

Claro que no somos una pompa fúnebre

Oda a una estrella. EODel libro Oda a una estrella. Elena Odriozola

Claro que no somos una pompa fúnebre,
a pesar de todas las lágrimas tragadas
estamos con la alegría de construir lo nuevo
y gozamos del día, de la noche
y hasta del cansancio
y recogemos risa en el viento alto.

Usamos el derecho a la alegría,
a encontrar el amor
en la tierra lejana
y sentirnos dichosos
por haber hallado compañero
y compartir el pan, el dolor y la cama.

Aunque nacimos para ser felices
nos vemos rodeado de tristeza y vainas,
de muertes y escondites forzados.

Huyendo como prófugos
vemos como nos nacen arrugas en la frente
y nos volvemos serios,
pero siempre por siempre
nos persigue la risa
amarrada también a los talones
y sabemos tirarnos una buena carcajada
y ser felices en la noche más honda y más cerrada

porque estamos construidos de una gran esperanza,
de un gran optimismo que nos lleva alcanzados
y andamos la victoria colgándonos del cuello,
sonando su cencerro cada vez más sonoro
y sabemos que nada puede pasar que nos detenga
porque somos semillas
y habitación de una sonrisa íntima
que explotará
ya pronto
en las caras
de todos.

Gioconda Belli

Entre líneas

……

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Es como si estuviera en una especie de laberinto vegetal cuya salida no le importara encontrar.

¡Feliz Día Internacional del Libro!

 

La cámara indiscreta

Robert Capa era una estrella a la que los flashes nunca cegaron. Aventurero, idealista, apuesto, carismático… Dedicó su vida a mirar por el objetivo y durante gran parte del tiempo solo vio las miserias de la condición humana. Al concluir la II Guerra Mundial, enfocó para otro lado y en el cuadro comenzaron a aparecer mujeres imponentes, galanes de punta en blanco y excéntricos y geniales artistas de primer orden mundial. Capa no solo era un hombre con talento, sabía relacionarse, tenía encanto, don de gentes y a las estrellas no les importaba darle acceso a su trabajo, a su vida privada y, en algunas ocasiones, a su dormitorio. John Houston, Ernest Hemingway, Picasso, John Steinbeck o Ingrid Bergman, con la que tuvo una relación amorosa, fueron algunos de los personajes que se prestaron a ser fotografiados por el autor de la mítica instantánea Muerte de un miliciano.

Por aquel entonces, cuando el mundo parecía en paz tras el conflicto mundial, acababa de fundar junto a algunos colegas como Cartier-Bresson, Rodger, Vandiver y David Seymour la agencia Magnum Photos en la que, en un primer momento, se dedicó a captar la intimidad de las estrellas del mundo artístico. No fue por mucho tiempo, Capa era un hombre de acción y la fotografía de guerra volvió a llamar pronto a su puerta (y con ella una muerte trágica y prematura en Vietnam), pero fue suficiente para abrir una vía que sería continuada por la agencia de fotografía hasta la actualidad y en la que las estrellas de Hollywood siempre ocuparon un lugar privilegiado.

La exposición La cámara indiscreta. Tesoros cinematográficos de Magnum Photos, que acoge la Sala Canal de Isabel II del 2 de abril hasta el 27 de julio, incide en esta vertiente de la agencia con 116 instantáneas en blanco y negro y color, realizadas por 17 fotógrafos en las décadas de los 50, de los 60 y de los 70, dando lugar a una crónica de los años más convulsos de Hollywood, cuando el star system colapsaba y comenzaba a aparecer una nueva generación de autores, intérpretes y guionistas. El montaje de la exposición, que ha sido organizada en colaboración con Canopia (agente cultural de Magnum Photos en España), pretende así recuperar el ambiente de los sets de rodaje. Para ello, además de las fotografías, el recorrido incluye la proyección de algunos minutos de las películas originales, permitiendo evocar la magia de una de las etapas más importantes de la meca del cine americano.

Las fotografías de la muestra, por tanto, se acercan a los rodajes de películas como Candilejas, Rebelde sin causa, Moby Dick, El Álamo, El planeta de los simios, La tentación vive arriba o Zabriskie Point, pero siempre con la idea de enfocar aquello que se queda fuera de las cámaras y que, por tanto, el público no ha podido ver hasta ahora. Frente a la representación idealizada, glamurosa y distante que se hacía de la generación anterior de actores (Gary Cooper, Katherine Hepburn, Cary Grant, Spencer Tracy…), en la Sala Canal de Isabel II encontramos imágenes en las que la cercanía y humanidad de las estrellas se manifiesta como actitud vertebradora del trabajo de la Agencia Magnum.

De esta manera, James Dean nos observa desde el set de rodaje de Rebelde sin causa, entre concentrado y aburrido, borrando de un plumazo la cuarta pared que nos impone el cine; descubrimos que había una mejor perspectiva que la que eligió Billy Wilder para grabar a Marilyn Monroe en la mítica escena de La tentación vive arriba; John Wayne, de espaldas, no parece tan heroico en compañía de un trabajador que carga un caballo de atrezzo y Elisabeth Taylor parece insegura ante lo que le espera al final de la escalera de caracol… Pero esto es solo una pequeña muestra del contenido de la exposición.

Charlie Chaplin, Montgomery Clift, Charlton Heston, Dustin Hoffman, Klaus Kinski, John Malkovich, Gregory Peck, Anthony Perkins, Romy Schneider, Orson Welles o Natalie Wood, entre muchos otros, también comparecen en la Sala Canal de Isabel II. Un reparto inigualable que los amantes del séptimo arte sabrán apreciar.

Dirección:
Sala de Exposiciones Canal de Isabel II
Santa Engracia, 125
28003 Madrid
Teléfono: 91 545 10 00 – Ext.2505

Horario:
Martes a sábado de 11:00 a 14:00 h. y de 17:00 a 20:30 h.
Domingos, festivos, 17 de abril y 2 de mayo de 11:00 a 14:00 h.
Lunes, 18 de abril y 1 de mayo cerrado
Entrada gratuita

Fuente: http://www.elcultural.es/default.aspx