Archive | marzo 2014

Lo confieso

gp

(me tienes en tu mano)

 

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Florecimiento

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es más sencillo que todo el invierno dentro
el deshoje de los pétalos cuerpo a cuerpo

Luz verde

vrd

allí te quedo en el pecho
por muchos años que me goces

Gioconda Belli

Sensacionalismo

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A ratitos sales e inventas telones de fondo.
Descongestionas el mundo de contaminación amarillista.
Haces de éste, un escenario más amable.

La planta octava del Hospital Sant Joan de Déu

Fragments de vida

Nunca hubiera querido escribir este relato que lleva por título “LAS ILUSIONES IMPOSIBLES”:

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En la planta octava del hospital de Sant Joan de Deu, las ilusiones de los niños enfermos no desfallecen nunca, por difíciles e inverosímiles que parezcan. Iván, de cuatro años, sueña perseguir un balón de reglamento firmado por todos los jugadores del primer equipo. Nil planifica un viaje a Orlando para colmar de besos a Mickey Mouse; Mireia ansía unas vacaciones en familia junto a una playa del Mediterráneo con un helado de tres bolas. Una joven guapísima de catorce años querría bailar hip-hop con su hermana Esther. El hijo de unos inmigrantes anhela menos penurias para sus padres. Noelia, de seis años, se imagina con trineo por Finlandia, merendando en la mismísima cabaña de Santa Claus, en los bosques de Laponia.

Héctor, el médico que les atiende, sabe que la vela encendida de las ilusiones…

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Acontecer

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Cada día al llegar el momento acontece. Es el poso del café de cada atardecer, desvelador de grandes certezas.

Aquella tarde no sintió frío, ni hambre, ni siquiera los terribles dolores de cabeza que la distraen los días impares. Sí un ligero pero rotundo aleteo en la boca del estómago, nada molesto, más bien podría decirse que le sentaba de fábula, que le engendraba placer. Que aquel cosquilleo movía algo perfecto que subía como la espuma por las paredes del pecho.

Tampoco pasó exterminador ni silente, el temido ángel entre sus conversaciones. Él era el ángel, estaba allí cosido a su sombra con el aura propia de los benditos. Ella absorta ante tanta paz y belleza se dejaba llevar.

Desde entonces cada sorbo de café caliente la devuelve al frío, al hambre, al dolor de cabeza y a los arañazos en la tripa que jamás acontecieron.

(gracias. por tanto café, tanta poesía, tantas noches en vela)