Cimentaciones


Apenas tengo nada que ofrecer al mundo salvo algunos pliegues en la mirada y un buen bastón donde descansan los continentes. Dicen que siempre estoy ahí con mis dos hombros, uno a cada lado de la garganta, la que entrecorta la dicción y los estados melancólicos. Dos pilares enhiestos, desahogados, de gran provecho para los adeptos.

Pero mis hombros están cansados de verbos y adjetivos a diestro y siniestro, de desacordes y de consejos ajenos, y se van hundiendo lentamente en las raíces del pecho.

Mis hombros también necesitan cuidados y dedicaciones o poco a poco acabarán inhalando el gris, mugriento y frío pavimento de la indigencia emocional.

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About Pau

el peatón de mí es una hormiguita

37 responses to “Cimentaciones”

  1. brujjilla says :

    Ofreces al mundo ……….. VIDA!!!!!!!!!!
    Y sobre tus hombros cansados,que dices se van hundiendo, si esta en mi mano eso no ocurrirá.
    Sueña, desea y pide………..

    Y después de esto…. espero que me digas que es un relato.

    • Pau says :


      Soñar, sueño todo el tiempo, con los ojos cerrados y abiertos.
      Desear, algún deseo importante tengo.
      Pedir, pido muy muy poco, quizás lo más difícil aunque no imposible.

      Gracias b. por tus palabras :). Son una buena dosis de elevación moral.

      Ojalá mis hombros no toquen el asfalto y todo esto quede en un relato de ciencia ficción.

      • brujjilla says :

        ¿Y qué hace falta para que se quede en relato?
        Porque yo no podré subir a verte aún, pero tú bien que puedes bajar y contarme 😀
        Tienes mi palabra de que mientras estes aqui, esos hombros no caerán 😉
        Tq. P. Aqui tienes una amiga, si la quieres y si la necesitas. Bicos

        • Pau says :


          Si tuviera la respuesta…

          Para no cansarse hay que tener buen fondo físico ¿no? Lo mismo ocurre con el alma, hay que ejercitarla y entibiarla para que no sufra lesiones.

          Iré a verte cuando los melocotones luzcan amarillos y hermosos 😉

          (Gracias por estar) 🙂

          Biquiños.

  2. El Absurdo Reptil says :

    siempre escribes de una manera tan genial, creo que esta ocasión me identifico muy bien contigo, te felicito.

  3. xavier says :

    claro que tienes algo que ofrecer al mundo… sensibilidad y talento

    el talento de un pequeño principe que tiene que destapar la rosa a la cual está cuidando en su pequeño planeta… y dejar que ese perfume se expanda por todos los confines del universo… que ocupe todo nuestro enorme planeta azul

    • Pau says :


      Gracias X., el talento son palabras mayores, y la sensibilidad puede ser un defecto más que una virtud, al menos en este falso adoquinado que pisamos.

      Pero siempre hay un asteroide al que viajar libre de impurezas, un planeta para un principito y su rosa. Allí brillan dos estrellas que iluminan y protegen sus almas de las sombras.

      • xavier says :

        permíteme discrepar 🙂

        la sensibilidad nunca es un defecto… sirve, bien utilizada, para engrandecernos el corazón, para cimentar un camino que ninguna tormenta podrá desdibujar por huracanada que sea

        y nuestro talento sirve (o debería servir) para rendir un sincero t agradecido homenaje a la vida, que nos cubre para que sepamos encontrar nuestro camino, nuestro destino

        • Pau says :


          Discrepancias permitidas, por supuesto 🙂

          Para engrandecernos el corazón sí, y contraerlo también. La sensibilidad es así de transformable, como una moneda con su cara y su cruz.

  4. Pablo says :

    No hay mejor medicina que la que uno se da…sacudirse de los hombros cualquier peso innecesario, zambullirse en el mar y salir como nuevo 😉

    • Pau says :


      Lo malo que se ha ido el calor primaveral veraniego. Pero volverá, y ahí estaré yo con mis atuendos playeros cogiendo sitio en primera línea.
      El mar es míooooooooo… 😀

  5. 1cruzdelsur says :

    Solo mira por detrás de tus hombros y podrás apreciar que hay muchos que te siguen, tus palabras llegan hasta el horizonte de tu mirada y aun más…, cruzan el océano como brisas de primavera, las estaciones cambian pero ellas siempre dan alegría y brillo, pues muchacha te queremos aún a la distancia…
    Un beso para ti…
    C.

    • Pau says :


      Gracias C. 🙂
      La distancia se mide en espiritualidades, no en kilómetros. Es algo que he aprendido, que sigo haciendo y sintiendo.

      Flores de primavera que lleguen a tus hojas caídas de otoño.

      Abrazos.

  6. jotaemebede says :

    Demoledora reflexión, y por ello, también bella y necesaria…
    Gracias por compartirla.

    Jota.

  7. Aitor González says :

    Esta bien dar, pero a veces hay que dedicarse tiempo a uno mismo, no se puede vivir siempre para el mundo. Y menos cuando la población mayoritaria son sanguijuelas. Descansa y disfruta dándote a ti misma y descargando la tensión de esos hombros 🙂

    Me encanta como escribes, un saludo.

    • Pau says :


      A., has comprendido perfectamente cada frase cimentada en esta autoreflexión. Aunque cuando ayudamos a un ser que apreciamos lo hacemos de forma incondicional, cierto es también que llegado el momento, nuestro momento de “auxilio”, nos gustaría ser amparados de la misma forma o si no al menos parecido. Es un error pensar esto, las experiencias me lo dicen pero yo seguiré pecando de lo mismo.

      Algún día aprenderé, cuando mis cimientos toquen el suelo.

      Ahora me voy a dormir muy relajada y ligera.

      Saludos y mil gracias 🙂

      • Aitor González says :

        🙂 Yo aprendí a aceptar que no todo el mundo me va a tratar de la misma manera en que a mi me gusta tratar a los demás, y como no me gusta exigirle a la gente porque a mi no me gusta que me exijan, pues ya no espero nada de la gente, simplemente doy, cuando me canso, me voy. Y la gente no sabe que a veces me voy ni por que, pero yo me voy a recargar mis pilas, y al volver esa gente ya no está, ha dado el vuelo siendo mejores personas y yo espero que en parte sea por lo quen yo pude hacer, y me siento feliz asi.

        Que tengas buenos días 🙂

        • Pau says :


          Debo aprender a pensar más en mí, a cuidarme un poco más y darme algún capricho de vez en cuando. Está claro que nadie va a mirar por nadie salvo por uno mismo. Si la teoría me la sé estupendamente, ahora toca actuar.

          Sabia reflexión la tuya A., me gusta.

          Que tengas buena tarde 🙂

  8. relampagosobrelagua says :

    Oh niña Pau
    que las palabras se choquen y te desmientan…
    que encuentres lo que tus ho.mbros necesiten…
    etcetera.
    bis

    eso

  9. raúl says :

    a menos que tengas que cumplir penitencia por algún motivo, en plan costalero, no deberías cargar con pesos que rompan el hueso. date nivea, o date un respiro… y respira!

    • Pau says :


      Casi que no. Las tradiciones semanasanteñas y yo no nos tenemos mucha estima 🙂

      Mejor un buen respiro untado en Nivea, sí, y la del bote azul de toda la vida que huele rica rica.

  10. goetha says :

    Te entiendo perfectamente…

    Puedo decirte que siento lo mismo…

    Necesitas lo que mereces, lo que te has ganado después de sembrar tanto. Pocas personas tan puras y dulces he conocido. Soy muy consciente de que las palabras y consejos dejaron de ser útiles hace mucho tiempo, no en vano, ¿de qué sirven si no vienen acompañadas de hechos, de realidades? Alguien me enseñó la importancia de esto, me enseñó a entender que los sentimientos deben ir de la mano de lo “tangible”.

    No aspiro a que este comentario sirva de mucho, pero sí quiero que sepas que hay cosas que nunca cambian, no caducan, pase el tiempo que pase. Aunque lo parezca, esto no son sólo palabras, son sentimientos. Siempre estaré aquí, por y para ti, SIEMPRE.

    Un beso muy muy fuerte para una de las mejores personas que he conocido y conoceré. Abrazos azules llenos de ternura y cariño.

    • Pau says :


      Sé que me entiendes, sé que sientes lo mismo…

      Aunque soy más de palabras que de gestos en muchas ocasiones, por eso de que se introducen con fuerza en los oídos, admito que una imagen vale más que mil palabras. Muchas veces entran por un oído y salen por el otro, incluso se olvidan de lo que han pronunciado. Pero la voz puede animar, socorrer, curar cuando no hay más opción. De ahí el valor que le otorgo en determinados casos.

      Los gestos son importantísimos porque demuestran absolutamente todo. Difícilmente se me escapa una mentira en un frente a frente, incluso puedo intuirla de lejos. Tengo un máster en observación humana 😉

      Yo también estoy por aquí T., por si me necesitas.
      Muchas gracias por tus ánimos y tu mano.

      Abrazos agradecidos y que la alegría te acompañe cada día.

  11. ANGEL SOTELO SEGUIN says :

    del final soy, como siempre ultimo en en enterarme de tus palabras, ofrecer al mundo hablas, cuando cada palabra que expresas es ya toda una carga de emoción y sentimiento sincero. Es complicado, trato de afinar mi vista y conocerte un poco mas, pues con lo que muestras se intuye una gran persona, no solo hablo de tu habilidad al componer con palabras, hablo de la persona en si, del brillo de tu mirada, esa parte que se percibe y que no sale, puedo percibirla como al fotografiar, se puede sentir, se puede respetar, pero siento que es mas grande. Tu tienes un don que conoces y potencias, crece en ti y lo compartes creo que no se puede pedir mas, solo con el tiempo seguirá creciendo y si un día me pierdo, en el fondo lo lamentare, es fácil perderse en este mundo, no dejes que te pase

    • Pau says :


      No dejaré que me pase A.
      Para mi fortuna, pese a ser una soñadora empedernida, y con los años creo que mis ensoñaciones van en aumento, espanto los pájaros de mi cabeza, siempre me han dado miedo (¿tendrá Hitchcock algo que ver?). Creo tener los pies en la tierra, en este mundo es casi obligatorio, y además piso suelo firme continuamente (me gusta caminar descalza).

      Elijo ser realista, es lo más sensato. Ser negativo es malo, pero ser positivo también, porque si tienes que caer caerás y toda esa afirmación que proyectaste en tu cabeza no servirá para nada más que para golpearte más fuerte.

      Abrazos y gracias por tu bonita proyección en la linterna.

      • ANGEL SOTELO SEGUIN says :

        de nada Pau, fue lo que me salió un poco torpemente, marcho ya 😉 por fin comienzo mis 4 días de descanso.
        Buen resto de semana y que disfrutes mucho, saludiños

        • Pau says :


          Nada de torpezas. Eso nunca 🙂

          Pásalo muy bien tú también y disfruta a tope de los tuyos junto a los paisajes que nos encuadran si es que el lugar elegido es alguno de los nuestros. Y si no también 😉

          Ya volverás con nuevas postales en la mochila para compartir. Te esperamos.

          Saudiños moitos.

  12. gOtaSmaR says :

    niña llego aquí a través de varios amigos, xavier, angel, reptil, aitor.. y me he topado con esta entrada, llena de sensibilidad, que me transmite ternura y a la vez siento tu tristeza… la esencia de las personas siempre permanece sea como sea y tu la tienes sin duda…. la fuerza que llevamos dentro ayuda a levantarse de aquello que nos hace agachar hasta tocar el suelo…

    no me conoces de nada pero desde luego te ofrezco mi amistad y ojalá todo sea un mal momento…

    te sigo y espero no haberte molestado con mi comentario

    un beso

    • Pau says :


      No me molestas en absoluto g., lo que quiero es agradecer tus palabras, aunque llegue un poco tarde mi gratitud. He estado desconectada de la linterna estos días, y ahora toca recargar pilas y subir los hombros. Toca pensar en mí y mis circunstancias 🙂

      Besos grandes.

  13. José Céspedes says :

    Yo ya escalé hacia esa inanición emocional; la verdad es que se trata de algo que asumo de forma voluntaria; quizá lo llevo peor con el gris ese del que hablas; deseo de corazón que tú solo le intuyas porque en mi vida ya se instaló y no tiene ninguna intención de dejar un solo resquicio de luz a mi mirada.
    Mi hombros también son muy apetecibles, igual que los tuyos,; los son para todos los que desean prenderse de ellos o, al menos, prender sus tareas porque piensan, de forma errónea, que como somos fuertes soportaremos eternamente el peso.
    Supongo que, como yo, estarás siempre disponible y abierta a atender todas las cuitas de los demás: hay dos clases de personas y nos ha tocado ser de las que siempre dan, pero casi nunca reciben.
    Normal que nuestros hombros cada día opriman de un modo más agudo a nuestro pecho (cerrando nuestras gargantas): no podemos más; pero jamás lo sabrán, seguiremos adelante hasta que el infinito deje de serlo.
    Me gusta como escribes, pero me gusta más aun lo que dices.

    • Pau says :


      “no podemos más; pero jamás lo sabrán, seguiremos adelante hasta que el infinito deje de serlo.”
      Duras palabras que se me clavan en el pensamiento y me dan la luz que a veces me falta para observar con nitidez.

      Gracias por tus letras J., siempre son bien recibidas, pero sobre todo por esa última frase con la que concluyes el texto.

      Abrazos.

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