Archive | 6 enero, 2011

Érase una vez…

 

desplegar la celda, dejar entrar la luz y respirar lunas, lunas muy blancas y llenas, tremendamente llenas,

la miel en los ojos y en las manos, comerse el corazón a cucharadas soperas.

 

ahí fuera deambulan monstruos para niños, espíritus devoradores de árboles en flor.

es peligroso acotar la ribera en bruma, pero tanta curiosidad reconcome.

Érase una vez.