Archive | 24 diciembre, 2010

De fábula

Las Hilanderas o La fábula de Aracne (1657) Velázquez. Madrid, Museo del Prado

Hilos desordenados entre dedos livianos,

hilos caóticos que rastrean proporciones rítmicas,

dedos sensibles al huso de la rueca, pero dedos tejedores.

El movimiento emerge de la conmoción humana,

movimiento zigzagueate canalizador de sueños,

movimiento extrasensorial.

Desenredar, soltar hilo,

dejarlo explorar mapas y puntos cardinales,

paralelos y meridianos.

Cortar, enhebrar, hilvanar, tejer, deshilachar,

volver a empezar.

Manos suspendidas de un hilo férreo e inagotable.

PD: Hilando, hilando… ¡Felices fiestas!