Archive | 29 septiembre, 2010

El imperio de las luces, II

René Magritte (1950) óleo sobre lienzo, 80 x 100 cm, Moma, Nueva York

Le Centaure, la galería parisina de René Magritte (1898-1967), cerró sus puertas en 1930, y su fondo  (en torno a doscientos cuadros del pintor belga) fueron adquiridos por su amigo E. L. T. Mesens, un colega artista belga y director de su futura galería londinense. A través de él, la fama de Magritte creció en el Reino Unido a finales de la década de 1930, época en la cual pasó a exponer junto al grupo de los surrealistas.

Magritte obtuvo reconocimiento internacional a partir de 1948, cuando firmó un contrato con Alexandre Lolas, un marchante de arte neoyorquino que continuó siendo su agente hasta que Magritte murió de cáncer en 1967.

La fama de Magritte, a quien se considera uno de los principales surrealistas, continuó aumentando en la década de 1960. Su influencia en movimientos posteriores, en concreto el pop art y el arte conceptual, es innegable. Aunque muchos surrealistas experimentaron con la técnica del automatismo, práctica que desembocó en la creación de cuadros completamente abstractos, Magritte continuó siempre vinculado al estilo figurativo.

Este enfoque que utilizó en El imperio de las luces, II, le permitió crear una imagen surrealista de mayor fuerza. La zona baja de este cuadro representa un escenario urbano y abierto en plena noche. Creando un marcado contraste psicológico, en la zona superior de la imagen no se plasma un firmamento negro cuajado de estrellas, si no un cielo vespertino de un azul resplandeciente repleto de esponjosas y pequeñas nubes blancas.

Hay más de veinte versiones de este cuadro, la primera de las cuales data de 1949.